10 Feb 2016
Lo asegura el Dr. Rodríguez-Téllez (FEAD), quien revela que este principio activo (el más consumido en España en 2013) se receta “para contrarrestar fármacos que no son gastrolesivos”
En 2013, el principio activo de mayor consumo en España fue omeprazol, un fármaco antiulceroso usado contra la acidez estomacal. A juicio del doctor Manuel Rodríguez-Téllez, médico adjunto de la Unidad de Gestión Clínica de Digestivo del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla y miembro-portavoz de la Fundación Española de Aparato Digestivo (FEAD), este alto consumo no está justificado: “Si nosotros miramos la prescripción de omeprazol, solamente una proporción pequeña es para la acidez. La gran mayoría de la prescripción se hace para proteger el estómago. Omeprazol es lo que vulgarmente se conoce como un protector gástrico… Entonces, estamos asistiendo a una prescripción excesiva de omeprazol porque se ha prescrito para contrarrestar fármacos que no son gastrolesivos*. Por ejemplo, fármacos para la tensión, fármacos para el ácido úrico, para el colesterol…”
“‘Usted está tomando mucha medicación, vamos a ponerle un protector’”, dice Rodríguez-Téllez a modo de escenificación de lo que puede estar ocurriendo en numerosas consultas. “Realmente, si analizamos uno a uno esos medicamentos, ninguno es gastrolesivo y ese paciente no tiene por qué tomar omeprazol”, afirma el doctor. Y es entonces cuando pagan justos por pecadores, viene a decir el galeno: “Estamos siendo víctimas, los médicos y sobre todo los pacientes, que son los que lo sufren, de ese intento que hay de limitar la prescripción de omeprazol… y claro, entonces en el saco de la limitación de la prescripción entran los pacientes que realmente necesitan este fármaco”. Según el miembro de la Fundación Española de Aparato Digestivo, a “pacientes que están estupendamente desde hace años tomando omeprazol” de repente se les dice: “‘A usted hay que quitarle el omeprazol porque no sé qué, no sé cuántos’… y entonces resulta que dejan de tomarlo y vuelven a tener unos síntomas tremendos. Yo he visto a un paciente de 70 años ingresado por una neumonía aspirativa por suspender el omeprazol cuando él sí que lo necesitaba. Creo que habrá que llegar a un equilibrio de prescripción adecuada; eso tiene que hacerlo un especialista o un médico de familia que esté interesado en el tema”.
La acidez, padecida alguna vez en la vida por el 40% de la población
El viernes 29 de mayo se celebra el Día Mundial de Salud Digestiva, que este año se centra en la acidez de estómago bajo el lema ‘Acidez: una Perspectiva Global’. “Es un tema muy relevante en nuestra especialidad; la acidez es uno de los motivos de consulta más frecuentes y realmente puede estar entre el segundo-tercer lugar de todo el global de pacientes que acuden a nuestra consulta. Además, la acidez la sufre aproximadamente alguna vez en su vida el 40% de la población. Y el reflujo gastroesofágico, que ya sería la acidez establecida en un paciente como enfermedad, lo sufre el 16% de la población”, señala el doctor.
La mejor manera de prevenir la aparición de la acidez estomacal es evitar el sobrepeso y, si una persona ya presenta esta condición, se le recomienda perder quilos. Claro que siempre hay excepciones, porque a una persona delgada que sufra dicha alteración gástrica “no vamos a decirle que pierda peso”, subraya. Rodríguez-Téllez explica que “si en el abdomen hay más presión de forma habitual que en el tórax y no nos funciona bien la válvula que está entre el esófago y el estómago, cualquier aumento de presión mínima que haya en el abdomen va a producir acidez… por eso tienen acidez las embarazadas”. También se recomienda comer pocas cantidades y varias veces al día (si el estómago se llena de comida tarda más tiempo en vaciarse, por lo que el sobrante va ascendiendo hacia arriba en las personas que presentan un defecto en el esfínter esofágico y por tanto padecen acidez). De igual modo, se ha comprobado que “el tabaco no solamente es malo para el pulmón, sino que lo es también para el esófago porque relaja el esfínter esofágico inferior, que en caso de fallo es el culpable de que ascienda el ácido desde el estómago hacia arriba”, remarca el experto.