La dermatitis de contacto es una reacción inflamatoria de la piel frente a un irritante que tiene un efecto tóxico sobre el tejido.
Hay muchos tipos de irritantes: jabones, detergentes, disolventes, ácidos y alcalinos que producen daño celular, si son aplicados durante un tiempo y una concentración suficiente.
No existe ninguna prueba para determinar si una persona tiene o no dermatitis atópica y, por ello, las pruebas están encaminadas a descartar otras enfermedades.
Se trata de una enfermedad de la piel que suelen padecer las personas alérgicas. Es un trastorno crónico que habitualmente comienza en el primer año de vida y que puede durar hasta la edad adulta.
Manifiesta sus síntomas de comienzo en la piel, para posteriormente “cambiar el órgano de choque” y manifestarse en forma de rinitis o asma, o ambas a la vez, pudiendo coexistir lesiones cutáneas.
Los brotes pueden ser intermitentes o bien, en casos graves, continuos, y habitualmente mejoran en verano.
Es frecuente la sobreinfección por estafilococo que complica aún más la enfermedad.
En esta enfermedad son frecuentes las sensibilizaciones múltiples, lo que complica el manejo de los brotes.
La urticaria crónica es relativamente frecuente y no suele identificarse su causa.
Las urticarias físicas se producen en una zona en la que la piel contacta con algún estímulo físico como frío, vibración, presión, agua, exposición al sol, etc. La más frecuente de ellas, dermografismo, se produce tras el roce o rascado.
La falta de respuestas puede provocar angustia y desestabilización emocional. Se analizará la posibilidad de que sea reflejo de una enfermedad más seria y profunda, aunque es probable que la erupción cutánea puede reaparecer.
Es una enfermedad inflamatoria de las vías aéreas, caracterizada desde el punto de vista clínico por episodios de disnea (dificultad respiratoria), sibilancias (silbidos o pitos en el pecho) o tos, especialmente matutinos o vespertinos que desaparecen durante las remisiones.
Existe un aumento de la reactividad bronquial (hiperreactividad) de las vías aéreas frente a estímulos específicos (alergenos) o inespecíficos (ejercicio, metacolina, etc.) y que se manifiesta por una obstrucción al flujo aéreo.
El asma en la infancia es responsable de un grado importante de absentismo escolar (5-7 días escolares perdidos por niño y año), siendo además la causa mas frecuente de ingreso en los hospitales infantiles.
La rinitis alérgica es la inflamación de la mucosa nasal y los síntomas suelen ser los típicos de un resfriado, con picor nasal, estornudos, mucosidad y congestión nasal.
Estos síntomas, que en principio se puede pensar que carecen de gravedad, si se mantienen en el tiempo, producen un considerable malestar.
Además, casi siempre se acompañan de conjuntivitis y con mucha frecuencia influyen en el desarrollo de asma bronquial. Muchos estudios muestran que la rinitis afecta más a la vida diaria que el asma bronquial.
La enfermedad coronaria consiste en la obstrucción parcial o total (estrechamiento o estenosis) de una o varias de las arterias que llevan sangre al corazón (arterias coronarias) para que éste funcione.
Cuando esto ocurre, existen varias alternativas terapéuticas. Entre ellas se encuentra la cirugía coronaria o revascularización coronaria quirúrgica.
Esta cirugía consiste en “saltar” la obstrucción en la arteria coronaria (by-pass) utilizando vasos (injertos) del propio paciente (vena safena o arteria mamaria, extraídos de la pierna y el tórax, respectivamente).
Las enfermedades coronarias para las que se usa este tratamiento son las arritmias, angina de pecho e infarto de miocardio.
Una arritmia es una alteración del ritmo cardiaco. Este se divide en dos fases: diástole, el músculo cardiaco se relaja y la cavidad se llena de sangre, y sístole, el músculo se contrae y expulsa la sangre al torrente circulatorio, manteniendo el flujo sanguíneo y la presión arterial.
Este proceso ocurre de una manera regular y rítmica, al estar gobernado por un sistema eléctrico denominado sistema de excitación y conducción. Cuando se altera ese sistema, aparecen las arritmias o trastornos del ritmo cardiaco.
Existen dos grandes grupos de arritmias, las arritmias lentas o bradiarritmias y las arritmias rápidas o taquiarritmias. También se consideran arritmias los latidos prematuros o extrasístoles. Por su repetición, se pueden dividir en crónicas (permanentes) o paroxísticas (ocasiones puntuales).
Es crucial el correcto diagnóstico del tipo de arritmia que presenta el paciente para establecer el tratamiento más adecuado en cada caso.
Un 20-30 % de la población adulta española tiene hipertensión arterial y en mayores de 60 años la frecuencia sube a un 40-50%.
La tensión arterial es la presión de la sangre que circula por las arterias. El corazón bombea la sangre hacia la aorta por donde se distribuye hacia otras arterias que se van dividiendo en sucesivas ramas arteriales que llegan a todos los órganos.
La presión se mantiene por la elasticidad de la aorta y de las arterias principales. Esta elasticidad va disminuyendo con el paso de los años, por eso es tan frecuente encontrar cifras altas de presión arterial en personas mayores.
Las consecuencias de la hipertensión pueden ser muy variadas. Son peores cuando coexisten otros procesos: hipercolesterolemia, diabetes, etc.
La tensión arterial sigue un ritmo circadiano. Generalmente hay un pico de subida tensional cuando uno se levanta por la mañana de la cama. El resto del día hay cambios dependiendo de la actividad física y psíquica. Durante el sueño lo normal es que baje la tensión arterial, tanto la sistólica como la diastólica, al menos un 10% respecto a la tensión diurna. Cuando no baja durante el sueño es un signo de peor pronóstico.
Los divertículos intestinales son pequeñas bolsas o sáculos que protruyen desde la luz del intestino hacia el exterior de éste. El lugar donde se encuentran con mayor frecuencia es en una zona del colon izquierdo llamada sigma.
El término diverticulosis hace referencia a la existencia de divertículos en el colon. Y hablamos de diverticulitis cuando alguno de estos divertículos se inflama.
Ante la sospecha clínica de diverticulitis, los métodos diagnósticos más fiables y seguros son la tomografía axial computerizada (TAC) y la ecografía.
La incidencia de los tumores de estómago está disminuyendo en los últimos años. A pesar de ello, el cáncer gástrico es un tumor muy frecuente.
La frecuencia en España se sitúa en término medio, con una tasa anual de 24/100.000 habitantes.
El riesgo de desarrollar un cáncer gástrico aumenta a partir de los 50 años y es máximo en la séptima década de la vida. El cáncer gástrico es dos veces más frecuente en varones que en mujeres.
Una vez diagnosticado el tumor de estómago son oportunas, para el análisis de extensión de la enfermedad, la ecoendoscopia y la Tomografía axial computarizada (TAC) o escaner abdominal.
La ecoendoscopia es muy útil para conocer el grado de invasión local y la TAC abdominal para determinar metástasis a distancia.